Este 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, desde la Confederación General del Trabajo (CGT) volvemos a recordar algo que el sistema intenta ocultar: la desigualdad entre mujeres y hombres no es un accidente, es una consecuencia directa de un modelo económico y social injusto.

El capitalismo se sostiene sobre la explotación del trabajo y también sobre la explotación invisible de millones de mujeres. Son ellas quienes soportan mayor precariedad laboral, peores salarios, contratos más inestables y la carga principal de los cuidados.

Mientras tanto, las instituciones se llenan la boca hablando de igualdad mientras las brechas salariales continúan, los techos de cristal siguen intactos y la violencia machista sigue golpeando a mujeres cada día.

La igualdad no se mendiga, se conquista

La historia lo demuestra: ningún derecho ha sido regalado. Las conquistas laborales y sociales han sido fruto de la organización, de la movilización y de la lucha colectiva.

Las mujeres trabajadoras han estado siempre en primera línea: en las fábricas, en los servicios públicos, en los cuidados, en los barrios y en las calles.

Hoy seguimos denunciando:

  • La brecha salarial que penaliza el trabajo de las mujeres.
  • La precariedad y parcialidad impuesta en muchos sectores feminizados.
  • La falta de corresponsabilidad real en los cuidados.
  • El acoso sexual y por razón de sexo en los centros de trabajo.
  • Las violencias machistas que siguen siendo una lacra social.

Feminismo y sindicalismo combativo

Para CGT, el feminismo no es una etiqueta ni una campaña institucional. Es una herramienta de transformación social.

No habrá igualdad real mientras existan precariedad, explotación laboral y desigualdades estructurales. Por eso defendemos un feminismo de clase, combativo y organizado.

Desde CGT seguiremos peleando por:

  • Igualdad salarial real.
  • Planes de igualdad efectivos y con control sindical.
  • Medidas reales de conciliación y corresponsabilidad.
  • Entornos laborales libres de acoso y violencia.
  • La dignificación de los trabajos de cuidados.

El 8M se conquista en la calle

El 8 de marzo no es un día de celebración institucional, es una jornada de lucha. Es el día de las mujeres trabajadoras, de las que sostienen la vida mientras el sistema intenta invisibilizarlas.

Frente a quienes quieren convertir el feminismo en una campaña publicitaria o en un discurso vacío, desde CGT lo tenemos claro: solo la organización y la movilización cambian las cosas.

Este 8M llamamos a todas las personas trabajadoras a salir a la calle, organizarse y seguir luchando por una sociedad libre de explotación, de violencias y de desigualdades.

  • Porque si nosotras paramos, se para el mundo.
  • Porque sin feminismo no hay justicia social.
  • Porque sin lucha no hay derechos.

 

 

¡Viva la lucha de las mujeres!

¡Viva el 8 de marzo!