Hace unos días los empleados de Tecnilógica recibimos este correo:

email Mental Health Ally Training

En él nos animan a realizar un curso que nos valida para ‘asesorar’ a compañeros sobre ‘malestar emocional’. A nosotros se nos encienden muchas alarmas, empezando por asesoramientos erróneos por parte de empleados poco cualificados y terminando por problemas de confidencialidad.

No dudamos de las buenas intenciones de los compañeros que se prestan voluntarios para ayudar, pero la complejidad diagnóstica para evaluar si es ‘problema’ o solo es ‘un mal día’ no es sencilla.

También nos hemos puesto en contacto con el Colegio Oficial Psicología Madrid y nos informan que este procedimiento no es aconsejable y que en caso de que se presente un cuadro clínico y se trate sin la cualificación profesional adecuada se puede incurrir en un delito. Además, nos indican que si se diera este último caso se podría acusar de cometer el delito de intrusismo profesional por parte del empleado y la empresa el de cooperador necesario.

Creemos que el tratamiento correcto para este tipo de problemas ha de hacerse únicamente por profesionales, y que una solución válida sería reforzar el servicio de psicología.

También tenemos que hablar de los riesgos psicosociales y el estrés laboral que derivan de la organización laboral, no como defecto personal, y que se aliviarían con la reducción de horas extra y guardias, control del descanso entre jornadas, eliminando la congelación salarial, asignando correctamente a cada compañero para que realice funciones de su categoría sin crearle inseguridad con tareas de categorías superiores…. 

Centrar el foco en solucionar estos graves problemas sí ayudaría a mantener nuestra salud mental en un estado óptimo. El camino elegido por la empresa nos parece una medida de autopublicidad para conseguir en un futuro próximo algún certificado de calidad empresarial otorgado por algún organismo de dudosa credibilidad.