El actual protocolo de desescalada de Accenture especifica, a diferencia del anterior confeccionado, que en el trabajo presencial será obligatorio llevar puesta mascarilla quirúrgica (se facilitarán por defecto dos quirúrgicas por jornada) en los centros de trabajo incluso al permanecer sentados en el puesto y manteniendo la distancia de seguridad establecida por la normativa española de 1,5 metros, con la excepción de “Focus Room” o sala de reunión en que esté uno solo, donde se puede retirar la mascarilla. Directriz esta que, aunque no obligatoria por ley en Madrid (aunque ahora sí por ejemplo en Euskadi), resulta en gran medida comprensible y razonable si ello redunda en una mayor protección frente al SARS-CoV-2, siempre, claro está, que no se desdeñe el sentido común y el resto de medidas de seguridad como una correcta distancia social, ventilación eficaz, higiene de manos, o una protección adaptada a cada situación o necesidad; y siendo conscientes, en cualquier caso, de que esto nunca conllevará una protección del 100% por diversos factores harto evidentes, es por ello que seguimos abogando e insistiendo en el trabajo a distancia o teletrabajo dada la grave situación actual.
Tras varias conversaciones mantenidas con la empresa, no libres de polémica, un primer rechazo inicial y algunos malentendidos, finalmente ésta acepta la petición de la medida de seguridad adicional sugerida por los Delegados de Prevención de la Sección Sindical de CGT, que consiste en suministrar mascarillas de tipo FFP2 o KN95 -equivalentes- a cualquier empleado que lo solicite, y siempre de manera voluntaria, que por cualquier motivo, ya sea pertenecer a grupo de riesgo, por aumentar eficazmente su propia protección, la de sus compañeros de trabajo y/o la de sus contactos cercanos como familiares, que no es cuestión menor, o simplemente por tener una mayor sensación de seguridad o tranquilidad al trabajar, la solicite. Bien para usarla por separado o en combinación con la mascarilla quirúrgica.
Las primeras negativas pasaron por aducir que, ya que las autoridades sanitarias no lo establecen para población general, por su parte no apoyarían esta medida. Si bien las autoridades tampoco establecen, hasta el punto de que no existe obligatoriedad como tal, llevar mascarilla en el puesto de trabajo, siempre que se cumpla el requerimiento de dicha distancia interpersonal de 1,5 metros, higiene de manos, etc., y aun así se ha aplicado la medida de imponer su uso. Por tanto, no resulta éste un razonamiento muy convincente.
Aparte de las contradicciones en las distintas respuestas, que no dejan de sorprender, se hubiera agradecido que se hubiera informado de ello motu proprio a todos los empleados sin necesidad de tensar tanto la cuerda si el objetivo no era otro que esto no fuese “demasiado conocido” por los trabajadores y no de forma oficial, para no generar un gasto extra al bolsillo corporativo debido, aducen, a la “picaresca de la gente”. Muestra de la confianza que profesa esta casa hacia sus empleados.
En todo caso, y tras la negativa inicial, para sorpresa de todos la empresa nos comunica que ya contaba con un stock de mascarillas de este tipo, y que está a total disposición de todo aquel que lo solicite, bien por situación de vulnerabilidad (propia o de los contactos próximos) o como pedimos desde la Sección de CGT, para reforzar la seguridad y protección durante las largas horas de jornada en las oficinas, provistas de una ventilación natural nula.
La forma de hacerlo será la siguiente:
- Solicitar la mascarilla FFP2 en recepción (si estás en las oficinas de la empresa)
- En caso de que no se disponga de ellas en ese momento, escribir un correo al servicio de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) de la empresa a la dirección PRL@accenture.com para solicitarla, el cual se pondrá en contacto con Archivo y te la facilitará sin ningún inconveniente.
Esto también aplica para aquellos trabajadores que estén desplazados en las oficinas de cliente, que evidentemente no van a ir a recepción a pedirlas, máxime cuando pueden no disponer de ellas en ese momento. - Si os encontraseis con algún problema o pega a la hora de obtenerla no dudéis en poneros en contacto con nosotros, Sección Sindical de CGT, en nuestra dirección de correo al uso, que podéis encontrar en nuestra revista “El Picador”.
La propuesta surge de un estudio reciente, donde se comprueba que las mascarillas FFP2, aparte de ofrecer mucha mayor protección por sí mismas, si son combinadas con las quirúrgicas (colocando estas por encima), suponen un aumento en el factor de protección de +200. Protección propia que redunda en la del resto de compañer@s de proyecto, oficina, y, por extensión en la del entorno personal o familiar (padres, madres, abuel@s, personas vulnerables…), para brindar también la protección debida a estos.