Con la llegada de la pandemia, ha cambiado nuestra forma de vida y muchos proyectos que teníamos pensado realizar se han suspendido. Eso es lo que ha pasado con nuestra campaña contra las subidas 0, donde reivindicábamos unas subidas salariales justas y para todos.

Nuestra campaña empezó en el mes de enero, donde todos los comités de empresa de Tecnilógica nos pusimos de acuerdo para realizar una serie de acciones, que se plasmaron en concentraciones en las puertas de nuestras oficinas de todo el país con gran seguimiento por parte de todos los compañeros. Nuestro siguiente paso era una serie de paros parciales en todas las oficinas, sin descartar una posible huelga. Pero llegó la jodida pandemia y todo esto quedó paralizado.

Esta reivindicación siempre la hemos creído justa y necesaria. Los salarios siempre han sido, desde el inicio de la organización de los trabajadores en sindicatos, la reivindicación principal en defensa de los trabajadores, siempre luchando por unos salarios dignos que reflejen el esfuerzo en el trabajo que hacemos y que además sean acorde a los beneficios que producen. La empresa nunca ha querido oír ni hablar de salarios, cuando se les ha mencionado siempre ha mirado para otro lado.  Ante nuestras reivindicaciones y el seguimiento de los trabajadores, esta vez no tuvo más remedio que oírnos y tomarnos en serio.

¿Qué hizo la empresa? Tachó nuestra propuesta como una utopía y nos tachó de irresponsables a nosotros y todos los trabajadores que salieron a la calle en señal de protesta. Los sueldos y las subidas los impone ella y no le entra en la cabeza como podamos pedir que se suba el sueldo a todos los trabajadores, aunque sólo sea por la subida del coste de la vida (IPC). No les entra en su cabezón de empresario.

Como era de esperar y teniendo en cuenta la revisión salarial que han empezado a comunicar nuestros sufridos mentores (los directivos nunca darán la cara, siempre lo dejan en manos de pequeños intermediarios, que para más gloria y en general, a ellos tampoco les han subido el sueldo), la empresa se lo ha pasado por el forro las protestas y no han tenido en cuenta nuestras demandas.

En un año donde los trabajadores han tenido que realizar un esfuerzo brutal trabajando desde casa, corriendo con todos los gastos, haciendo malabarismos para conciliar la vida laboral y familiar y aderezado con presiones para coger todas las vacaciones cuando mejor le venía a la empresa, las subidas cero han sido generalizadas. Estos esfuerzos siempre son reconocidos en las entrañables charlas de nuestro presidente Domingo Mirón y su equipo, pero nunca reflejados en nuestros bolsillos, mientras los de la empresa no paran de llenarse, como se ve en las cuentas del último año fiscal.

Esta actitud se la tiene que mirar. Es de agradecer que la empresa se vaya adaptando poco a poco a lo que debe ser una empresa moderna y del siglo XXI. Ya no llevamos corbata, nos empezaron a pagar los gastos de comida, se gasta dinero (subvencionado) en nuestra formación, los contratos son indefinidos (la temporalidad siempre estará ahí, de manera indefinida, pero temporal al fin y al cabo), se está haciendo un esfuerzo en temas de conciliación familiar, pero cuando tocamos los salarios, ahí no, ahí sigue imperando su política de salarios bajos, de diferencia de salarios entre oficinas y de subidas anuales sólo para unos pocos, su llamada “Meritocracia”. ¿Acaso no nos merecemos que se reconozca el trabajo realizado durante este año con una subida salarial, que se revalorice nuestros salarios? En cualquier empresa moderna, la revaloración anual de los salarios está reconocida a TODOS sus empleados, mediante convenios o acuerdos entre la empresa y los representantes sindicales, cuidan de sus trabajadores reconociendo su profesionalidad. Pero aquí no, aquí siguen anclados en su táctica de la rueda, la famosa “Rotación”, donde quieren a empleados cabreados, que se quemen y se vayan de la empresa, para así dejar hueco y poder ir metiendo carne fresca y maleable. Seguimos siendo una empresa de tercera división.

¿Qué nos queda a los trabajadores que lo sufrimos? ¡Seguir peleando! Que cuando volvamos a protestar, en vez de 100, seamos 200, que los empleados creamos que se puede, que se puede conseguir, que nuestras reivindicaciones sean escuchadas.

Por motivo de la pandemia, se ha producido un paréntesis, pero como ya dijimos en las concentraciones, ESTO NO TIENE VUELTA ATRÁS, que no duden que cuando volvamos a la normalidad, vamos a seguir exigiendo la eliminación de las subidas 0% con las movilizaciones en oficinas y mientras eso llega, seguiremos en lucha con todos los medios a nuestro alcance.

 

POR UNAS SUBIDAS DIGNAS Y PARA TOD@S