Como todos ya sabemos, por las múltiples charlas, videos, correos y demás publicidad, en Accenture impera la Meritocracia, palabreja que suena a Democracia y que viene a ser que “según tus méritos y tu esfuerzo tendrás una recompensa justa”. Pero viendo las recompensas que recibimos anualmente, vemos que en Accenture tiene otro significado que viene a ser “esto son lentejas, si quieres las comes y si no las dejas”.
A nosotros, CGT, como sindicato de clase, nos parece más adecuado, como mínimo, una subida lineal para todos teniendo en cuenta la subida del coste de la vida, esto es, el IPC. Esto no lo pedimos sólo nosotros, lo piden los jubilados, los funcionarios y la gran mayoría de los trabajadores y trabajadoras de este país.
Si tenemos en cuenta que el IPC ha subido en 2021 un 6,6%, ¿Cómo serían los salarios medios de cada categoría si los hubiesen adaptado a esta subida? Hemos realizado un cálculo teniendo en cuenta los salarios medios estimados de cada categoría para toda España en los años 2020 y 2021 y nos sale el siguiente cuadro:

Como se puede comprobar, la cosa está clara. Todos los salarios medios, menos el de los jefazos, están por debajo de lo que nos tendrían que haber subido si se hubiese tenido en cuenta la subida del IPC en 2021.
¡Ojo!, que lo que estamos pidiendo al adaptar los salarios a la subida del IPC es sólo adaptarlos al coste de la vida, en realidad no supone ninguna subida, solo no perder poder adquisitivo.
Es decir, gracias a la omnipotente y justa Meritocracia ejercida como ley sagrada por el consejo directivo de Accenture somos más pobres que hace un año.
Pero hemos ido un poco más lejos, ¿Qué hubiese pasado si los importes de las ayudas de comida, transporte y tickets restaurant hubiesen sido actualizados a la subida del IPC?
Teniendo en cuenta que los importes llevan congelados desde el 31 de agosto de 2006, ¡hace 15 años y medio, cuando muchos trabajadores que actualmente están en la empresa estaban jugando en el patio del colegio!, el IPC ha subido desde esa fecha un 28%. Los cálculos serían los siguientes:

Las diferencias son apreciables. Esta actualización de los importes de las ayudas se la llevamos pidiendo muchos años a la empresa y está siempre se ha negado a negociarlos.
Como una hormiguita, han ido rebañando nuestros emolumentos, año tras año, mientras los beneficios siguen subiendo, también año tras año.
Nos parece una verdadera vergüenza que tanto los salarios como los importes de las ayudas no se hayan actualizado en años, simplemente ajustándose al coste de la vida.
Hay que empezar a exigir lo que es justo.