Hace unos 10 días la empresa, de forma unilateral y sin haber sido negociada con la representación legal de las personas trabajadoras, decidió de golpe cambiar las reglas del juego del teletrabajo para que la gente empiece a volver a las oficinas lo antes posible.
Por ahora, han empezado con los empleados y empleadas de la factoría ATC, donde ya les ha llegado la orden para cambiar los acuerdos de teletrabajo, rebajando los días de trabajo en casa al mínimo posible.
¿Será un hecho puntual o se hará extensible al resto de la plantilla? Mucho nos tememos que será lo segundo. Por lo que se puede ver por las vagas explicaciones que nos han dado los representantes de la empresa, la orden viene de arriba y no tienen ninguna razón organizativa o de producción para este cambio. Suponemos que habrá sido una ocurrencia de algún gurú de los negocios desde USA con fines meramente especulativos.
Una vez más, la empresa toma otra medida sin sentido, en contra del sentir de los empleados y empleadas y en contra de los que dicen de manera mayoritaria los estudios sobre este tema, que lo único que consigue que siga creciendo el malestar que irremediablemente llevará a, uno, fuga masiva de trabajadores y trabajadoras, y dos, insatisfacción y la consiguiente bajada de rendimiento de los empleados que se queden.
Pero Mercedes Oblanca y los mandamases de Accenture a lo suyo, a intentar seguir ganando lo máximo posible a costa de ir apretando las clavijas a sus empleados.